Las cosas eran más fáciles cuando el contador era analógico, y tan solo había que manipular las ruedas que marcaban la distancia recorrida. Sin embargo, con la llegada de los cuentakilómetros digitales, el proceso se complicó, y la tecnología informática entró en juego. «Incluso hai automóbiles onde o número de quilómetros percorridos queda rexistrado na chave», comenta Otero.
Además, la máquina de diagnosis, que detecta las averías en el vehículo, también registra los kilómetros reales que el coche ha recorrido. José Manuel Otero comprueba este dato para cerciorarse de que el aparato está funcionando correctamente, y hasta el momento la cifra siempre ha coincidido con lo que marcaba el panel. Sin embargo, no siempre es así. En otro taller compostelano aseguran que no es la primera vez que al comprobar los kilómetros reales, el número es muy superior a los que marca el cuadro de mandos. De todos modos, afirman que no es necesario acceder a este dato para saber que el cuentakilómetros de un coche ha sido manipulado «abonda con revisalo para saber o que hai», sentencian.
En este mismo establecimiento comentan que el aparato para detectar averías también les permite cambiar los kilómetros recorridos «pero sempre aumentalos, nunca reducilos», aclaran. Y es que, según cuentan, cuando un cuadro de mandos se estropea, hay que cambiarlo por completo, y el cuentakilómetros del nuevo viene a cero. «Entón é cando coa máquina e un código de acceso poñemos a cifra real dos quilómetros percorridos», aseveran.
Pero, ¿quién realiza estas manipulaciones? Según varios profesionales consultados, se trata de una práctica auspiciada tanto por los que se dedican a la importación de vehículos como por particulares. «A última responsabilidade é de quen vende un automóbil manipulado», comentan en algún taller.
Fuente noticia: LA VOZ DE GALICIA.ESPuedes continuar viendo las noticias 2008 relacionadas con la importación de coches de segunda mano desde Alemania.